sábado, 7 de julio de 2007

1965, el año de la gran ruptura



1965, el año de la gran ruptura
"Yesterday" es la canción popular más grabada en la historia. Ya van unas 1500 versiones registradas (alguna más, alguna menos, en un listado que incluye intérpretes de la talla de Sarah Vaughan y, por supuesto, muchos, muchísimos paracaidistas) desde que Paul McCartney soñó esa melodía y la improvisó con su guitarra creyendo que había recordado una canción que su padre le cantaba de niño. Se dio a conocer hace 40 años, en el álbum/banda sonora "Help!", que, a su vez, marca una etapa de transición para The Beatles, que comenzaban a experimentar con nuevos sonidos, ritmos y LSD.

Pero "Help!" fue apenas una insinuación. Ese mismo año, 1965, se produce el gran cambio estético de la música heredera del rebelde rock and roll de los años 50 (y, por supuesto, de las artes en general) que The Beatles supieron sintetizar y concretar en un mundo cultural que cambiaba vertiginosamente. Fue 1965 el año que marcó el comienzo de la experimentación sonora que caracterizó a la segunda mitad de esa década, y cuyo puntapié inicial fue "Rubber Soul", también editado en ese año de ruptura.

Por supuesto, esa invasión británica venía acompañada de otros nombres, con The Rolling Stones a la cabeza (los únicos verdaderos rivales del cuarteto de Liverpool), y otros nombres que se abrían camino, como The Who, The Yardbirds, Animals, Them, Zombies, Manfred Mann y los inclasificables (y fundamentales) Incredible String Band.

"Rubber Soul" trae consigo sonidos que hasta entonces eran ajenos al rock a través de nuevos instrumentos, como el sitar (sobre todo, de la mano de George Harrison, que además comienza a mostrarse como un compositor exquisito y dispuesto a hurgar en lejanos territorios musicales y espirituales), otras formas poéticas (aquí, el gran responsable fue Bob Dylan), nuevos alucinógenos y el germen de excitantes movimientos contraculturales que estallaban, con distintas coloraturas, en las grandes ciudades del mundo y, sobre todo, en la Costa Oeste de USA y lo que se conoció como el Swinging London.

Dylan y The Byrds fueron dos aportes indispensables desde este lado del océano, a donde The Beatles no sólo llegaron como conquistadores del mundo (justamente, el film "Help!" refleja a su modo la fiebre que despertaban los movimientos que hacían John, Paul, George y Ringo), sino también como artistas permeables a toda la información cultural posible, que luego aplicarían en cada uno de los álbumes siguientes, en los que tal vez la muestra más efectiva sea "Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band".

Desde New York a Los Angeles, artistas de todas las áreas habían demostrado que existían otras maneras de contar historias y de interpretarlas. The Beatles, entonces, comienzan a soltar frases herméticas, dispuestas a cualquier interpretación; hacen uso de la ironía, sufren desamores y hasta confiesan una búsqueda existencial en la que ya se habían internado los beatniks.

Cuarenta años después, "Rubber Soul" sigue siendo un álbum moderno, inquietante, impredecible. Uno que precederia a dos más que marcarían la cumbre del Rock Pop. Cuarenta años después, The Beatles siguen ofreciéndonos ese misterio mágico que hicieron música.


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